Qué meter en la maleta del hospital: la lista definitiva

cuidado para embarazadas

Cuando se acerca la fecha del parto, una de las cosas que más tranquiliza es tener la maleta del hospital lista con tiempo. Te libra de prisas y nervios de última hora y te deja centrarte en lo importante: conocer a tu bebé. En esta guía te dejo la lista definitiva, separada por la del bebé, la tuya y la del acompañante, con todo lo que de verdad vas a necesitar (y lo que puedes dejar en casa)

Que no te agobie la lista: parece mucho, pero en cuanto lo tienes preparado se queda en una o dos bolsas manejables. Vamos paso a paso. 💛

¿Cuándo preparar la maleta?

Lo ideal es tenerla preparada a partir de la semana 34-36. Los bebés tienen su propio calendario y más vale que te pille con todo listo que con cosas a medias. Déjala en un sitio accesible y, muy importante, avisa a tu pareja o acompañante de dónde está y qué hay en cada bolsa: el día del parto los nervios juegan malas pasadas y tú quizá no estés para explicar nada.

Un consejo que agradecerás: prepara dos bolsas separadas y etiquetadas, una para el bebé y otra para ti. Así, cuando alguien te pida «el body de manga corta», lo encontrará en segundos sin tener que vaciarlo todo.

La maleta del bebé

La ropita del recién nacido es lo que más ilusión hace preparar. Calcula ropa para 2-3 días (las estancias suelen ser cortas, pero más vale ir sobrada por si hay escapes o regurgitaciones):

  • Bodies de manga corta y larga (4-5 de talla recién nacido y alguno de 0-1 mes).
  • Pijamas o ranitas (4-5), a poder ser de algodón y fáciles de abrir con broches o cremallera.
  • Un gorrito, manoplas para que no se arañe y varios pares de calcetines.
  • Arrullo o manta ligera para el porteo y para la salida del hospital.
  • Pañales de recién nacido y toallitas (muchos hospitales los proporcionan, pero lleva un paquete por si acaso).
  • Un par de baberos o gasas de algodón para los babeos y las regurgitaciones.
  • Conjunto especial para la foto de salida: ese primer recuerdo se queda para siempre.
  • La silla de coche homologada e instalada: sin ella no os dejan salir en coche, así que tenla lista antes del gran día.

Para la vuelta a casa, repasa con tiempo nuestra guía de sillas de coche para elegir la adecuada e instalarla sin prisas.

Tu maleta (mamá)

En el ajetreo de preparar lo del bebé es fácil olvidarse de una misma, pero vas a pasar ahí varios días y tu comodidad importa (¡y mucho!). No te olvides de:

  • Documentación: DNI, tarjeta sanitaria, cartilla del embarazo y el plan de parto si lo tienes.
  • Camisones o pijamas abiertos por delante, que facilitan la lactancia y las exploraciones.
  • Sujetadores de lactancia cómodos y discos absorbentes para la subida de la leche.
  • Braguitas desechables o de algodón viejas y compresas de posparto (las normales no sirven).
  • Neceser completo: cepillo y pasta de dientes, champú, gel, desodorante, crema de labios, coletero y lo que uses a diario.
  • Bata y zapatillas con suela antideslizante para los paseos por el pasillo.
  • Calcetines (en los hospitales suele hacer frío) y una rebeca.
  • Ropa cómoda para volver a casa: piensa en una talla de cuando estabas embarazada de unos 6 meses, la barriga no desaparece de golpe.
  • Cargador de móvil con cable largo y, si quieres, un pequeño altavoz o auriculares para el momento del parto.

Si vas a dar el pecho, llevar tu propio cojín de lactancia al hospital es un pequeño lujo que agradecerás muchísimo en las primeras tomas.

No te olvides del acompañante

La persona que te acompañe también pasará horas (a veces días) en el hospital, así que conviene que lleve su propia bolsa: ropa cómoda y una muda de recambio, cargador de móvil, algo de dinero suelto para máquinas y parking, y snacks y agua, porque los partos pueden alargarse y las cafeterías no siempre están abiertas. Una almohada propia ayuda a descansar mejor en esas sillas-cama tan incómodas.

Qué NO hace falta llevar

Para no cargar de más: no necesitas un montón de juguetes (el bebé solo dormirá y comerá), ni demasiada ropa de tallas grandes, ni productos de higiene para el bebé en exceso (el hospital suele tener lo básico). Tampoco hace falta llevar comida para ti más allá de algún snack: te darán tus comidas. Menos es más.

Preguntas frecuentes

¿Una maleta o varias bolsas?

Mejor bolsas separadas (bebé, mamá y acompañante) que una maleta enorme. Son más fáciles de manejar en una habitación pequeña y de localizar las cosas rápido.

¿Y si el parto se adelanta?

Justo por eso conviene tenerla lista desde la semana 34-36. Si aún no la has terminado, ten al menos a mano la documentación, un par de mudas para el bebé y lo básico de aseo; el resto puede traerlo tu acompañante después.

Respira y disfruta de la cuenta atrás: con la maleta lista, ya solo queda esperar a conocer a tu bebé. Lo estás haciendo genial. 💛

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